Blog hurom

Cómo llevar una alimentación de calidad

Actualmente, frente a la crisis global de salud pública muchos hemos tomado conciencia de lo importante que es la prevención de enfermedades. Un punto crucial para ello es la alimentación; tanto para prevenir problemas crónico degenerativos, como enfermedades causadas por virus y bacterias. Brindarle a nuestro cuerpo los nutrientes necesarios es de vital importancia para que el organismo realice correctamente cada una de sus funciones y, a la vez, para fortalecer nuestro sistema inmune. Sin embargo, hoy en día muchos alimentos no tienen un aporte nutricional adecuado y esto no siempre depende de nosotros sino de la forma en que se procesan. Por eso hoy queremos compartir contigo algunos tips para llevar una alimentación de calidad.

 

Por el ritmo de vida acelerado que tenemos hoy en día, llevar una buena alimentación se ha vuelto cada vez más complicado. Esta situación se agrava si tomamos en cuenta que no depende sólo de los alimentos que elijamos sino de la forma en que los consumimos. En muchas ocasiones, la industria alimentaria sacrifica la calidad de nuestros alimentos, ya sea porque directamente eligen ingredientes de mala calidad, porque utilizan procesos descuidados que dañan los nutrientes o porque son alterados para extender la vida de anaquel.

 

A pesar de todo, aún podemos implementar medidas que, incorporadas a nuestra vida cotidiana, nos ayudan a cerciorarnos de la calidad de nuestra alimentación. Así que toma nota de estos tips que podrás implementar en tus próximas compras.

 

Leer las etiquetas

Actualmente hay un gran debate por la forma críptica en que muchas marcas declaran en sus empaques el aporte nutrimental de los productos. Si bien es cierto que toda la información está presente, puede ser difícil interpretar los porcentajes que presentan. Por ello, un tip muy sencillo es poner atención en la sección de ingredientes. El listado de ingredientes aparece siempre en un orden descendente de cantidades. Es decir que el primer ingrediente en la lista siempre es el que se presenta en mayor concentración y el último, del que contiene menos.  Al revisar los ingredientes puedes privilegiar aquellos productos que contengan menos azúcar, sal, grasa u otros elementos que en demasía son dañinos para la salud.

 

Guíate por la caducidad.

En la actualidad estamos acostumbrados a consumir productos con caducidades muy amplias; sin embargo, esto es una mala señal. Por el proceso natural de descomposición, los alimentos no tienen una “vida útil” tan extensa. Muchas de las sustancias y procesos que se emplean para prolongar su tiempo en anaquel, dañan la calidad de los nutrientes o directamente los eliminan.

Tristemente, esta es una característica normal en los productos ultra procesados que podemos encontrar en el supermercado. Por ello, un gran indicador de la calidad de un alimento es la relación entre la fecha de empaque y la caducidad. Si un alimento tiene una fecha de caducidad muy lejana, puedes estar seguro de que su calidad nutrimental está comprometida y no es la mejor alternativa.

 

Utiliza ingredientes frescos

En consecuencia, mientras más fresco y natural sea un producto, aumenta su calidad. Aunque hoy en día muchas compañías ofrecen sólo productos procesados, afortunadamente, en nuestro país es relativamente sencillo consumir alimentos frescos. Preferir consumir en mercados o negocios locales es una gran opción para conseguir alimentos frescos. Si no puedes acceder a una de estas opciones, puedes investigar tiendas orgánicas en tu comunidad o simplemente, al hacer tus compras en el supermercado, prefiere los productos naturales, frescos, sin empaque y sin conservadores.

 

Prepáralo en casa

Otra gran forma de evitar que nuestros alimentos sean de baja calidad es consumir alimentos preparados lo menos posible y, en su lugar, cocinarlos nosotros mismos. Evita, en la medida de lo posible, consumir alimentos pre cocidos o pre procesados. Por ejemplo, puedes elaborar en casa y de manera sencilla tus propias conservas (como salsas, encurtidos, mermeladas,etc.), así como otros elementos que utilices mucho en tus preparaciones favoritas. Toma en cuenta que la forma en que los cocinamos también puede afectar a la cantidad de nutrientes que aporta nuestra comida. Por ello, una opción es preparar nuestras recetas tradicionales con la ayuda de electrodomésticos de alta gama, por ejemplo un extractor cold press. Si quieres saber más sobre su funcionamiento y ventajas, te recomendamos consultar el blog: Cold Press. ¿Qué es y qué beneficios tiene para tu salud?  

Comienza una vida más sana y mejora la calidad de tu alimentación aprovechando todos los beneficios del cold press. En Hurom ponemos a tu alcance el mejor extractor de jugos Cold Press del mundo, visita nuestra página, da el primer paso para procurarte una salud integral: https://www.hurom.com.mx/

Si quieres saber más, ¡contáctanos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *